sábado, 21 de abril de 2012

Rajoy busca tecnócrata bilingüe para gobernador


Un mes después de que el ministro de Economía, Luis de Guindos, tomara posesión de su cargo, los rumores sobre una posible dimisión del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se dispararon. El entendimiento entre ambas instituciones era nulo, lo que provocó que en todos los círculos financieros y políticos se especulara con que Ordóñez no agotaría su mandato, que finaliza el próximo 12 de julio. Pero al final De Guindos y Ordóñez han logrado llegar a un entendimiento más de compromiso que de cordialidad.
Varias fuentes financieras aseguran, de hecho, que una vez que De Guindos le aseguró a Ordóñez que contaba con él para que terminase su mandato, le insistió en que antes de dejar el cargo debía finalizar la reforma financiera. Una de las principales críticas que ha recibido el gobernador es haber perdido cuatro años en reestructurar el sector financiero, y sobre todo a las cajas de ahorros.
El reconocimiento del ministro no era necesario, ya que Ordóñez no tenía ninguna intención de dimitir, y el estatuto de independencia del Banco de España, amparado por el Tratado de Maastricht de 1992, revalida su decisión. El Gobierno no puede cesar al gobernador.
Será así en julio, aunque podría adelantarse unos días, cuando el nuevo inquilino de la calle Alcalá, 48, pueda aposentarse en uno de los edificios más carismáticos de Madrid, pero también uno de los menos hospitalarios de España, sobre todo desde que se inició la crisis hace cuatro años.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aún no ha decidido quién tomará las riendas del Banco de España. Pero parece tener muy claro el perfil que debe tener el nuevo gobernador, como también tiene claro quienes no son en estos momentos sus candidatos, pese a que sus nombres siguen sonando en los círculos financieros. Eso sí, como aseguran fuentes del Ejecutivo, "aún queda tiempo para elegir al sustituto de Ordóñez. Hay otras prioridades ahora".
El primer requisito que premiará el Gobierno en la búsqueda del próximo gobernador es que sea un técnico con el dominio de inglés y si es posible de otros idiomas. No es imprescindible que tenga el carné del PP, pero sería bueno que fuera simpatizante del partido. "Ordóñez ha tenido y tiene una trayectoria profesional con un perfil muy político, y el actual Gobierno está decidido a no repetir ese perfil. Un gobernador debe ser discreto. Debe hacer más y evitar dar lecciones", señalan fuentes financieras.
"Es un cargo muy delicado y vital en estos momentos. El designado para este puesto debe contar con la máxima confianza de Luis de Guindos", añade otra fuente política.
Otro requisito que el Gobierno tendrá en cuenta será la trayectoria profesional del candidato. Si ha ocupado puestos públicos fuera de España, sobre todo en Europa, premiará. Por el contrario, haber estado vinculado profesionalmente a una entidad financiera penalizará, aunque no será completamente excluyente (Luis de Guindos fue responsable de Lehman Brothers para España y Portugal y consejero de BMN). El candidato idóneo debe tener "credibilidad internacional", resume otra fuente política.
La banca comparte algunas de las características del candidato que busca el Gobierno, pero añade algunas y elimina otras. Todos los ejecutivos de las entidades financieras consultadas consideran necesario que el futuro máximo responsable de la supervisión del sector sea un tecnócrata y rechazan por completo que tenga un perfil político. Comparten la idea de que debe ser una persona que se maneje perfectamente en los ámbitos internaciones, y si ha trabajado en alguna institución pública europea vinculada directa o indirectamente al sector mejor que mejor.
"Necesitamos que el Banco de España recupere su influencia en las instituciones internacionales. Más aún si no se logra un relevo español de José Manuel González Páramo como consejo del Banco Central Europeo (BCE)", recalca un director general de una destacada institución financiera. Y añade "debe ser una persona que destaque, además, por su rigor e independencia. Es muy importante que tenga un mandato claro de independencia y que rinda cuentas a todo el Parlamento".
Varios ejecutivos ponen como ejemplo de gobernador a Mariano Rubio, salvando claro las distancias con los problemas que tuvo con la justicia por evasión fiscal. Rubio fue gobernador desde 1984 hasta 1992. En estos años realizó una importante reestructuración de un sector que también sufrió la crisis económica. "Las recomendaciones del Banco de España, léase de Mariano Rubio, eran órdenes para bancos y cajas. Nadie se atrevía a rechistar", recuerda un veterano ejecutivo.
A diferencia de lo que opina el Ejecutivo, la banca prefiere un gobernador con experiencia en la economía real, que conozca el sector desde dentro. "Es fundamental que sepa nuestras necesidades, nuestras fortalezas y debilidades desde el interior. En España parece que eso no está bien visto, pero en el resto del mundo sí", declara otro destacado directivo de un banco. Este objetivo es repetido por gran parte de las fuentes bancarias consultadas. Incluso insisten en que el futuro responsable del Banco de España debe sobresalir por sus conocimientos financieros, de microeconomía, más que en cuestiones macro. "La función principal de la institución es la supervisión", recuerda un banquero.
Una novedosa idea que transmiten algunos banqueros es la que puede aplicarse en el Banco de Inglaterra. Según Financial Times, el sustituto de Mervin King, que finaliza su mandato en junio, podría ser el canadiense Mark Carney, actual gobernador del Banco de Canadá. Carney fue miembro de la cantera de Goldman Sachs.
Los directivos españoles, que no verían mal una solución como la británica, aseguran que en un mundo global "por qué limitarse a buscar un gobernador español y sin currículum ajeno a la banca. Hay que buscar al mejor".
La lista de candidatos
Pese a que el Gobierno aún no ha decidido quién será el sustituto de Ordóñez, sí es cierto que baraja algunos nombres muy conocidos por el sector público y financiero para ciertos puestos en organismos internacionales que sirve a la vez como catapulta para los candidatos. Varias fuentes políticas aseguran que será de esta lista de la que el Ejecutivo tirará para elegir al responsable del Banco de España.
Entre estos nombres destaca Belén Romana, ex directora general del Tesoro y consejera del Banco de España cuando De Guindos era Secretario de Estado de Economía. Su candidatura cuenta con el apoyo de una parte de la banca.
Luis María Linde, ex director general del Banco de España, Antonio Sainz de Vicuña, número uno del servicio jurídico del BCE, Manuel Pizarro, ex presidente de CECA, Ibercaja y Endesa, Juan José Toribio, profesor emérito de Economía del IESE, José María Roldán, director general de regulación del Banco de España, Fernando Jiménez Latorre, actual secretario de Estado de Economía, y José Viñals, del FMI, son algunos de los nombres que el Ejecutivo y el sector barajan para este puesto.
También se ha especulado con los nombres de Fernando Bécker, economista leonés que fue presidente del ICO y en la actualidad es director de recursos corporativos de Iberdrola.
Pero el candidato que hasta hace menos de un mes parecía que tenía más posibilidades, José Manuel González-Páramo, consejero del BCE, ha sido totalmente descartado por el Gobierno. Varias fuentes financieras aseguran que Economía le ha descartado. Sus relaciones con Cristóbal Montoro, titular de Hacienda, no son buenas. Además, se le achaca que durante su trayectoria en el BCE no ha informado con la asiduidad que requería el Ejecutivo sobre lo que se trababa en el seno del Banco Central Europeo.
González-Páramo dio una conferencia el pasado 11 de abril en el Club Siglo XXI a la que no asistió ningún representante de la Administración, lo que confirmó, según varias fuentes, las especulaciones de que el consejero del BCE había perdido la confianza del Gobierno.
Una de las principales tareas del nuevo gobernador será, no solo poner fin a la reforma financiera (previsiblemente quedará pendiente la subasta de Novagalicia), sino recuperar la influencia del Banco de España entre los reguladores internacionales, y devolver la confianza del sector a los mercados. Todas las fuentes consultadas recalcan además que la reforma bancaria no finalizará hasta como mínimo 2013, que será de verdad cuando se comprobará si las entidades han podido sanear sus activos inmobiliarios, ya que la norma les deja un año para provisionar el ladrillo.
Solo una vacante
El futuro gobernador convivirá en el Banco de España con casi todos los actuales consejeros de la institución. Solo Vicente Salas, elegido por el PSOE, dejará su sillón unos días antes que Ordóñez. Podría aprovecharse esta salida para nombrar consejero al candidato.

Fuente: Diario Cinco Días
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